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librosMANUAL DE COMUNIDADES DE PRÁCTICA

caratula En el mundo de la gestión del trabajo en equipo han corrido ríos de tinta y literatura, ahora bites, acerca de la mejor forma de obtener altos rendimientos. Parece obvio que el rendimiento remite a otros parámetros distintos de la suma de capacidades y talento individual. Existe algún componente oculto que hace muy diferente el trabajo individual del trabajo realizado en equipo.

Y sin embargo el enfoque tradicional nos condena a observar los equipos como suma de partes, no como una entidad propia con comportamientos propios más allá del comportamiento individual. Todas las técnicas de recursos humanos remiten al individuo. En la búsqueda de una mejor gestión de estos equipos, la mayoría de la literatura ha optado por buscar aspectos puntuales, no integrados, que hagan que los equipos entren en espirales virtuosas de productividad, creatividad y rendimiento. La lista es interminable . Algunos ponen el acento en el liderazgo, otros en la forma en la que se preparan las reuniones., los roles de las personas, las interacciones entre las mismas, la resolución de conflictos, los procesos de decisión, y un largo, larguísimo etcétera. El problema de estas aproximaciones es que sufren de un problema secular y es que la mejor solución parcial, impecable la mayoría de las veces es una mala solución global.
A pocos se les ha ocurrido ver el asunto desde el conjunto, desde la consideración de que un equipo es una entidad compleja, compuesta de individuos, pero que no puede ser fragmentada en la suma de los mismos. La solución vendría por considerar al equipo como un sistema adaptativo complejo, inteligente, con vida propia, más allá de la voluntad individual, y que se rige por los principios de los sistemas complejos. Y estos sistemas exigen una “gestión” diferente, muy alejada de la gestión convencional.
Las organizaciones hoy encorsetadas en esquemas organizativos más propios de entornos estables, tienen el reto de responder a la ingente cantidad de información, el hiper-dinamismo de las tecnologías y los mercados. Las Comunidades de Practica (CoPs) son construcciones sociales adecuadas para afrontar estos retos, puesto que integran aprendizaje continuo, creación de conocimiento y asimilación rápida a la práctica. Aparecen como una respuesta adecuada a los retos del trabajo en equipo en condiciones de incertidumbre y cambio acelerado.
En este manual de Comunidades de Practica se presentan muchas de las reglas de “gestión” de estas comunidades que como organismos vivos se implantan y crecen hasta alcanzar la madurez. Las CoPs se manifiestan como un dispositivo social de trabajo en equipo con innumerables ventajas para compartir y crear conocimiento. Y llevadas al extremo, suponen la inoculación de nuevas formas de organizar las empresas y responder a los retos de la sociedad de la información y el conocimiento.

Precio: 14 €Comprar